31 mayo 2007

Del derecho a la Protesta

Sigo por estas calles de mi patria querida, acostumbrado ya, como una gran parte de los ciudadanos comunes, a permanecer bajo un implacable “bombardeo mediático”, en donde por los medios de comunicación, se nos pretende convencer a juro de que vivimos los tiempos del Apocalipsis.

Videos van, videos vienen… cada uno de nosotros ha aprendido a la fuerza a entender que simplemente somos actores de una guerra de poderes entre aquellos que efectivamente lo ejercieron por mucho tiempo y quienes, como producto de las últimas nueve elecciones (las mas auditadas y observadas del mundo entero) lo ejercen en estos tiempos.

El hecho de que a una empresa operadora de un canal de TV, se le halla (después de 53 años) terminado el tiempo por el cual, tenían el derecho a hacer uso de una frecuencia del espacio radioeléctrico, y de que el Gobierno Nacional, haya “soberanamente” y de acuerdo a la potestad que le dan las leyes, “no renovar esa concesión” ha sido utilizado por los sectores políticos contrarios al gobierno para llamar a sus seguidores a ejercer el “legítimo derecho a la protesta”.

El derecho a protestar está consagrado en nuestra Constitución y se ejerce en Venezuela, como solo puede ser ejercido en países que viven democracias plenas: “en la más absoluta de las libertades”. No obstante, este derecho, al igual que cualquiera de los derechos constitucionales que ejercemos, llevan consigo de manera intrínseca, algunas responsabilidades.

Manifestar como derecho, como acto conciente y responsable….

Comparto y reivindico el derecho que tenemos todos los venezolanos a ejercer la protesta, pero este no es mas que uno de los muchos derechos que tenemos: el derecho al libre tránsito, que nos permite asistir al trabajo, a nuestros hogares, a los colegios, etc., el derecho a la educación que se ha estado violentando en los últimos días debido a que los manifestantes que protestan deciden trancar las calles e impedir el acceso a las universidades y colegios, y en definitiva el derecho a la "Tranquilidad" son tan importantes como el derecho a la protesta.

Cuando en una manifestación (no permisaza por las autoridades correspondientes), se violenta alguno de los otros derechos del colectivo, se restringe el tránsito en una calle o autopista, se queman cauchos, se establecen barricadas, se lanzan piedras y se atenta contra la integridad de personas, negocios o instalaciones públicas o privadas, el carácter pacífico de las mismas se lanza a la basura, y el derecho a la protesta consagrado en nuestra constitución cesa automáticamente, los manifestantes dejan de llamarse manifestantes y se convierten en “delincuentes” y los “delincuentes” deben ser tratados como tales.

Les recuerdo que, aun cuando un seudo-periodista, mientras se realiza una toma televisiva de individuos lanzando piedras, insista constantemente en narrar y describir los hechos como actos de “Manifestantes Pacíficos”, no exime a estos de responsabilidades y ante la ley no dejan de ser simplemente “Delincuentes”. Lo peor, es que, con estos actos vulneran y pisotean los derechos de las personas que estando en la misma concentración, manifiestan pacíficamente, convirtiéndolos (sin su consentimiento) también en “delincuentes”.

Amigo, no permitas que unos pocos te conviertan en delincuente. El derecho de pocos no puede ser utilizado, ni siquiera por la todo poderosa e intocable televisión venezolana, para violentar los derechos de muchísimos mas". Después no vale que como un vulgar “pendejo” digas: “ES QUE YO SOLO ESTABA VIENDO”….

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